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RICARDO TORRES ORIGEL/ Senador PDF Imprimir Correo electrónico
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PobreEl mejor 
Viernes 20 de Agosto de 2010 18:16

Mis estimados 9 lectores: no podemos olvidar que este año es el “Bicentenario” de nuestra independencia y  constituye por tanto una excelente ocasión, no sólo para conmemorar el nacimiento de nuestra nación independiente,  sino también para hacer un alto en el camino y reflexionar sobre nuestro papel en la historia; lo que hoy somos ha sido producto de un pasado que no podemos ignorar y lo que hoy aportamos, será parte de nuestro futuro y el de las generaciones por venir.

Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional, marcó un parte aguas desde 1939,  dio inicio a una tarea descomunal que no ha estado exenta de sacrificios y de héroes desconocidos, el reto: cambiar a México, cambiando la cultura de la imposición de un sistema autoritario como método, para implantar la cultura de la democracia como sistema de vida a partir del reconocimiento en la vida pública de los cuatro fundamentos del humanismo: Persona humana, Bien común, solidaridad y subsidiariedad; la instauración de un nuevo orden social donde cada mexicana y mexicano recuperara su libertad y se respetara su dignidad y su voto. Venimos de un pasado extraordinario, injustamente inexplorado, aún por nosotros mismos.

 Desde aquí mismo, en Guanajuato, cuna de los conspiradores de esta patria que hoy conocemos, cimbramos en el pasado al régimen por denuncias de fraudes electorales y actos de corrupción del gobierno que hicieron renunciar a alcaldes y  gobernadores. Había mística de servicio y espíritu de lucha.

 

El sacrificio que conlleva nuestro esfuerzo no ha concluido y es inmenso, muchos lo sabemos porque lo vivimos, hemos estado desde hace años en el campo de batalla,  gastando la suela, la voz y la vida misma, que ganar la confianza de los ciudadanos en cualquier elección representa un desafío para los que se suman a nuestra causa; llegar al poder, no es un fin en sí mismo,  es una oportunidad única en la vida para servir a la gente que menos tiene,  para ayudarle a los ciudadanos a tener la calidad de vida que la dignidad humana demanda; para regresarles el poder a los ciudadanos, por eso, cada omisión en el ejercicio del gobierno, cada distracción de nuestra obligación pública, cada uso del poder en beneficio propio, cada peso mal empleado, es un acto imperdonable.

 

El reto sigue siendo llevar a cabo el cambio que ofrecimos y me sigo apostando como Senador con ustedes para consolidar ese cambio. Es imperante que reconstruyamos una nueva imagen de cercanía con los ciudadanos y que les hablemos siempre con la verdad, no piden más que eso. De ahí venimos,  debemos volver a los ciudadanos. Es ahí donde reside nuestra fuerza, porque son ellos y su nobleza lo que nos  ha hecho enarbolar nuestros ideales por tantos años.

 

Por ello, la democracia, la transparencia y la legalidad deben marcar nuestras acciones y nuestras decisiones. Tenemos punto de partida, tenemos rumbo y tenemos destino. Sabemos bien de dónde venimos, donde estamos y qué es lo que queremos.

 

Somos libres porque somos demócratas y con la democracia construimos los acuerdos para México y para nuestro estado; Parafraseando a Carlos Castillo Peraza: “Desde 1939 rechazamos el caudillismo y las decisiones unipersonales;  refrendamos nuestra vocación democrática, ratificamos aquí que preferimos construir el orden a imponerlo por la fuerza, hemos privilegiado las dificultades de la democracia sobre las facilidades de cualquier liturgia de “destape”, o de “coronación”, siempre hemos demostrado que la democracia es contienda entre compañeros y una vez más debemos probar que la democracia fortalece y genera la paz”.

 

Por el bien común que nos inspira, en un México que lucha a diario por el restablecimiento de la paz y el desarrollo para todos, debemos desterrar de nuestras acciones como dice “el Maquío”, “el odio y la violencia”; los exhorto a que dialoguemos, fomentemos la reconciliación donde se necesite y “podamos darnos la mano sin reservas”.

 

Hagamos un esfuerzo sereno, para estar sólo con el ideal que nos une. Aceptemos con tolerancia nuestras diferencias y nuestras disidencias, pero expresemos en el diálogo franco y abierto, que podemos construir juntos el futuro. Es momento de unir,  porque la cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones. De nada nos sirve luchas por separado, para ser derrotados juntos.

 

Nos leemos aquí, la próxima semana y nos seguimos en facebook y en twitter

www.ricardotorresorigel.org.mx
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Twitter@sentorresorigel

 

Última actualización el Viernes 20 de Agosto de 2010 18:35
 

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