21 de Mayo de  2012  2:39 am
Compartir
LUIS MIGUEL GONZÁLEZ/ Director Editorial El Economista PDF Imprimir Correo electrónico
Valoración de los usuarios: / 1
PobreEl mejor 
Miércoles 03 de Agosto de 2011 11:08

“Para evitar el caos, un acuerdo terrible”, tituló The New York Times. No le faltan razones: el acuerdo evita el Apocalipsis del default, pero no reduce la incertidumbre de corto plazo ni resuelve de fondo el problema del déficit público.

El gobierno se obliga a implementar un programa de recortes del gasto público que totalizará 2.4 billones de dólares en 10 años. Es el mayor recorte que ha comprometido ningún gobierno de Estados Unidos en su historia, pero no será suficiente para evitar la baja en la calificación de su deuda.

Si los problemas terminaran en el downgrade, estaríamos hablando de un asunto controlado. Las cosas se complican porque el recorte del gasto se implementará en un contexto donde la economía está deprimida. EU creció 0.4% en el primer trimestre y apenas 1.3% en el segundo.Las cifras de la manufactura, dadas a conocer ayer, confirman la tendencia. Para todos los fines, estamos en una situación en que la desaceleración es un hecho.

El acuerdo es terrible porque quitará capacidad de maniobra a un gobierno que ya no puede echar mano de la política monetaria. La austeridad es una excelente virtud privada en tiempos malos, pero una política pública inadecuada para afrontar una desaceleración. No es una medicina, sino algo parecido a la cura medieval con sanguijuelas.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

 

Agregue su comentario

Tu Nombre:
Tu email:
Asunto:
Comentario:
  Imagen, conteniendo la palabra secreta
Palabra Secreta: